Mézclese Casa Real, patria y fútbol y agítese bien. Con este cóctel explosivo, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, exministra y con una carrera política de más de 30 años, logró avivar la semana pasada una polémica de tintes populistas, en vísperas de la final de la Copa del Rey, al reclamar medidas drásticas para impedir que se pitara el himno nacional durante el partido, como al final ocurrió. Lejos de dejar indiferente a nadie, Aguirre movilizó con sus declaraciones a sus fieles y desató a sus críticos.
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El País | Publicado: 31/05/2012 12:58 Actualizado: 31/05/2012 12:58