Irlanda vuelve a ser hoy el oráculo europeo. Tres millones de votantes tienen una cita con las urnas para votar 'sí' o 'no' al pacto fiscal europeo, en medio de la tormenta que sacude la zona euro y que descarga últimamente toda su furia sobre Grecia y España.

Dublín amanece entre tanto con la neblina de la incertidumbre. Pese al respaldo de los tres principales partidos y del primer ministro -el conservador Enda Kenny- la victoria del 'sí' no está completamente asegurada.

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