El nuevo Gobierno socialista asturiano, que apenas hace semana y media que tomó posesión, no solo se enfrenta a la amenaza de intervención por el Gobierno central si no culmina en tiempo y forma el plan de ajuste fiscal que no resolvió su antecesor y del que ya ha remitido un avance al Ministerio de Hacienda. Ahora, además, afronta una fuerte convulsión social, con la región patas arriba y sumida en dos conflictos (el de los mineros y el de los trabajadores del transporte) que amenazan con colapsar la comunidad.
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El País | Publicado: 07/06/2012 09:55 Actualizado: 07/06/2012 10:23