La Dinamita Roja decidió llevarse trinitrotolueno de calidad a Kharkiv y ha conseguido volar por los aires la estabilidad del grupo de la muerte de la Eurocopa, que presumía una pelea de gallos entre Holanda, Alemania y Portugal y ha encontrado un peligroso elemento de inestabilidad.

La victoria de Dinamarca resucitará la leyenda de 1992, cuando una selección de vacaciones y con su estrella, Michael Laudrup, en conflicto con su entrenador, aterrizó en Suecia por la sanción a Yugoslavia y levantó el título.

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