“Nos odian mucho más que nosotros a ellos”, suele ser la frase de cualquier futbolista alemán antes de toda rivalidad con Holanda, que nunca es mínima, como dijo ayer el defensa alemán Mats Hummels. No hay paréntesis entre ellos, y mucho menos cuando uno de los dos, en este caso la oranje, necesita imperiosamente la victoria. El duelo entre ambos está consagrado como el “clásico más moderno”. El duelo Cruyff-Beckenbauer no fue episódico: desde Koeman, que se limpió el culo con la camiseta del germano Thon, hasta Rijkaard, que escupió a la selvática melena de Rudi Völler.
Lee el artículo completo en El País


El País | Publicado: 13/06/2012 15:36 Actualizado: 13/06/2012 15:36