Las estimaciones más modestas calculan que 500.000 personas trabajan en Argentina en condiciones análogas a la esclavitud, aunque podrían ser millones. Esa es la contundente cifra que aportan asociaciones como la fundación La Alameda o el programa Esclavitud Cero, basándose en datos oficiales y en sus propias investigaciones, que dan fe de que esta lacra no deja de crecer en Argentina, a la sombra de mafias que mezclan con naturalidad los dos negocios ilegales más lucrativos del mundo: la trata de personas y el narcotráfico.

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