Contra todo pronóstico, en el Ministerio de Hacienda la oferta de Bruselas para retrasar un año, hasta el 2014, la obligación de situar el déficit público en el 3% del Producto Interior Bruto (PIB) genera muchas dudas. Pese a que los analistas dudan de que España vaya a cumplir con los actuales compromisos en el 2012 (déficit de 5,3% de PIB) y el 2013 (3%), fuentes del ministerio que dirige Cristobal Montoro opinan que si el Gobierno aceptara la propuesta o lo pidiese de motu proprio podría ser contraproducente. Su argumento es que podría acentuar aún más la crisis de confianza que castiga a la deuda española.

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