El fútbol no conoce edades. Inglaterra, amante de la tradición y de las jerarquías, se agarró a un chico nacido en 1990, Danny Welbeck, y a otros dos futbolistas de la generación de 1989, Andy Carroll y Theo Walcott, para apagar el incendio que le había formado un corajudo sueco de casi 35 años, Olof Mellberg, que poco tiene que ver con la apacible apariencia del país nórdico. Con barbas de náufrago, incombustible, Mellberg, que ha jugado cuatro Eurocopas y es historia viva de otra generación histórica de Suecia que encabezó Larsson, puso en un serio apuro a Inglaterra cuando colocó el 1-2 al cuarto de hora de la segunda parte. Pero tres jóvenes son demasiado. Incluso para el heroico Mellberg.
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AS | Publicado: 15/06/2012 23:52 Actualizado: 15/06/2012 23:57