La vista del ser humano rinde en su totalidad cuando sus ojos enfocan conjuntamente, visión binocular le llaman. Italia descartó mirar de reojo al partido de España y Croacia y se empeño en hacer su trabajo ante la selección de Irlanda, que se va de la Eurocopa sin puntuar pero dando una lección de profesionalidad en el campo y de pasión en la grada. Los italianos resolvieron la papeleta del grupo C, al igual que lo hizo España en Gdansk ante los croatas, el día en el que Prandelli varió su dibujo. Volvió a la defensa de cuatro, mostró un centro del campo más estético (con Pirlo y De Rossi) y reconoció el esfuerzo de Di Natale sentando a Balotelli. Algo que no sentó nada bien al del Manchester City, que al marcar el tanto en el descuento, un golazo por cierto, mostró de nuevo su versión 'bad boy' al intentar sacar a la luz lo que le rondaba por la mente tras su suplencia.

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