De los cinco miembros de ETA implicados directamente en la salvajada de Hipercor, solo permanece en libertad José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, «Josu Ternera», precisamente el terrorista que dio el visto bueno desde su condición entonces de máximo cabecilla. Los Servicios de Inteligencia de distintos países siguen desde hace tiempo su rastro por el centro de Europa —Bélgica, Italia, Suiza, Suecia, Holanda...—. En ocasiones, los agentes confiaban en localizarle, pero habían seguido una vía aparentemente falsa. En otros casos, sin embargo, la pista era auténtica, pero se llegó tarde, por poco. Por tan poco que las Fuerzas de Seguridad hallaron huellas que delataban una huida precipitada y reciente. Ello ha afianzado la hipótesis de que, aunque pesa sobre él una orden internacional de busca y captura, está protegido, quizá, por determinados «lobbys» que viven de la «mediación en conflictos», con la complicidad de algún Gobierno.

Lee el artículo completo en ABC