El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha dado un gran balón de oxígeno a Barack Obama al aprobar la parte esencial de la reforma sanitaria presentada por el presidente norteamericano.

La balanza se ha decantado hacia el lado progresista gracias a que el presidente del Supremo, John Roberts, ha votado a favor de ratificar la histórica ley sanitaria por 5 votos a favor y 4 en contra. Junto a Roberts han votado a favor los magistrados Ruth Bader, Stephen Breyer, Sonia Sotomayor y Elena Kagan, según informa la cadena CNN.

El Supremo ha respaldado con su votación de este jueves uno de los apartados más polémicos: que sea obligatorio para los ciudadanos suscribir un seguro de salud. Esto supone un triunfo más para Obama y una derrota para sus rivales, principalmente el Tea Party, de cara a las elecciones presidenciales de noviembre de 2012.

OBAMA: "ES UNA VICTORIA PARA EL PAÍS"

Obama ha expresado sus satisfacción desde la Casa Blanca por la decisión del Supremo. "Independientemente de la política, es una victoria para este país", ha asegurado el presidente estadounidense, que ha centrado su discurso en explicar los beneficios de esta reforma para quienes tienen cobertura sanitaria y para quienes no la tienen. Además, ha destacado que supondrá el final de las discriminaciones por parte de las aseguradoras y que beneficiará especialmente a la clase media norteamericana. También ha animado a quienes pueden permitirse contratar un seguro médico que lo hagan "por responsabilidad".

El presidente norteamericano ha criticado que durante años se haya gastado más dinero en "cuestiones administrativas y en los sueldos de los altos directivos" que en Sanidad. Ha admitido que las críticas desde el ámbito político seguirán, pero ha asegurado que él no desarrolló esta legislación "por política". "Lo hice porque creo que es bueno para el país y porque es bueno para la gente. Podemos pelear por lo que creíamos hace dos años o volver al pasado. Cuando miremos al pasado dentro de cinco, diez o veinte años, estaremos mejor por nuestro coraje para avanzar hacia adelante", ha concluido.

La reforma sanitaria fue una de las promesas de Barack Obama durante su campaña electoral de 2008. En julio de 2009, los demócratas presentaron ante la Cámara de Representantes un proyecto de ley con la idea de ampliar la cobertura sanitaria a los más desfavorecidos. La intención era crear un seguro opcional para aquellos que no tengan capacidad para acceder a uno privado.

El 22 de marzo de 2010, el Congreso aprobó la reforma sanitaria, en la que fue una de las primeras victorias de Obama ante sus opositores. Un día después, Obama estampó su firma.

Las reacciones a la decisión no se han hecho esperar. El director de la American Cancer Society, John Seffrin, ha mostrado su satisfacción a través de un comunicado recogido por la CNN:

"Es una victoria para la gente con cáncer y para sus familias a las que, durante décadas, se les ha negado la cobertura sanitaria, han tenido que pagar más de lo que podían permitirse y se han visto forzados a ahorrar durante toda su vida para poder costearse tratamientos vitales".

La reforma ha costado muchos disgustos a Obama, que ha tenido que aguantar todo tipo de insultos por parte de sus oponentes políticos.

Una de las imágenes más llamativas se dio en septiembre de 2009 durante un discurso del presidente en defensa de la reforma ante la Cámara, cuando Joe Wilson, uno de los congresistas, le interrumpió para llamarle mentiroso, provocando la indignación de los presentes.

Precisamente, los republicanos han asegurado que seguirán peleando por derogar la reforma sanitaria. Lo ha dicho a través de un comunicado el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, quien cree que la medida "perjudica" la economía de Estados Unidos:

"La reforma está hiriendo nuestra economía al aumentar los costes sanitarios y está haciendo más difícil crecer a los pequeños negocios. La decisión de hoy subraya la urgencia de derogar esta ley en su integridad. Lo que los americanos quieren es sentido común y una reforma sanitaria que proteja el acceso de los americanos a lo que necesitan, del médico que quieran y a un bajo coste. Los republicanos estamos dispuestos a trabajar con un presidente que escuche a la gente y no repita los errores que nos ha traído el 'Obamacare'".

También su candidato a las elecciones presidenciales, Mitt Romney, ha asegurado que revocará la ley y la reemplazará por otra nueva si accede a la Casa Blanca. "La reforma fue mala política ayer y es mala política hoy", ha dicho Romney, quien aboga por "una verdadera reforma".

Para el exgobernador de Massachusetts, la reforma aumenta los impuestos, reduce los beneficios para el programa de cobertura a ancianos y jubilados, y eleva el déficit público.

Desde los demócratas, la líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, ha mostrado su alegría por lo que considera una "victoria" para la ciudadanía. Pelosi ha hecho esta consideración a través de su cuenta en Twitter:


Nancy Pelosi
Victory for the American people! Millions of American families and children will have certainty of health care benefits + affordable care.

Desde el Facebook de Barack Obama, han celebrado con esta imagen la decisión del Supremo:

obama upheld facebook

¿Quieres saber más sobre la reforma sanitaria? El Vicedecano en el College of Arts and Sciences de la Universidad de Suffolk en Boston, Sebastián Royo, explica en nuestra sección de blogs los pros y los contras de la legislación respaldada por el Supremo de EEUU.

Abajo, el texto íntegro de la sentencia del Supremo en inglés.

Full Scotus Ruling