La empresa Lengua y Literatura AIE nació hace 14 años, cuando a Camilo José Cela ya no le quedaban más que cuatro meses de vida. Eran los días en que se iban haciendo con las riendas de la fundación del Nobel su segunda esposa, Marina Castaño, y un gerente procedente de la Ford, Tomás Cavanna, que la pareja puso al frente de la entidad después de que la marca automovilística le regalase un coche al autor. La Fiscalía investiga ahora si el matrimonio desvió dinero público, procedente de la Xunta de Galicia, del Gobierno central y de otras Administraciones para crear esta sociedad, cuyo verdadero fin, supuestamente, ha sido embolsarse las devoluciones millonarias que la Fundación Cela ha obtenido año tras año en concepto de IVA.

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