El exmandatario paraguayo Fernando Lugo, destituido el viernes 22 de junio mediante un juicio político aprobado por el Parlamento Nacional, asegura en esta entrevista cpncedida a ABC que esta maniobra se ha venido preparando desde hace tres años por los partidos tradicionales del país, acostumbrados a un sistema clientelista. Sin embargo, la medida se concretó ahora, entiende él, ante la proximidad de las elecciones generales del 2013, porque los liberales necesitaban más cargos para financiar sus gastos electorales con fondos del Estado. El exobispo responde en las oficinas del partido País Solidario en Asunción, donde despacha con sus ministros en una suerte de gabinete en la sombra.

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