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España-Italia: Un equipo sin fin (4-0)

01/07/2012 18:59 CEST | Actualizado 31/08/2012 11:12 CEST
AFP

Era el partido, era la noche. Lo sabían y lo hicieron. Los jugadores de la selección española han alcanzado un logro reservado para unos elegidos. Un grupo de futbolistas que han elevado este deporte a la categoría de arte y que ha traducido su formidable dominio de los partidos en títulos. Tres en cuatro años: dos Eurocopas y un Mundial. Nunca jamás ningún país logró nada igual. 'La Roja' lo ha hecho: historia.

Dominó Italia los primeros instantes convirtiendo en espejismo las sensaciones iniciales. Poco duró. Apenas cinco minutos, los que tardó España en tirar por primera vez. Eso sirvió para sacudir los nervios y soltarse. Xavi decidió que su partido en esta Eurocopa debía de ser la final y tomó la manija del encuentro haciendo algo muy simple: jugar un paso por delante de lo que lo había hecho hasta ahora. Con eso descolocó a los italianos en el centro del campo y encontró los huecos. Desde ahí movió al equipo y España recuperó su clásico dominio de los partidos.

Así llegó el primer tanto de España. Una jugada en la que participaron él, Iniesta y Cesc, que se marchó por la derecha, apuró la línea de fondo y centró hacia atrás. En el punto de penalti esperaba la cabeza de Silva, que anotó a la derecha de Buffon. España se ponía por delante y encarrilaba el encuentro.

El tanto sirvió para espolear a Italia, que dominó los minutos siguientes. Pirlo no quiso ser menos que Xavi y tomó el mando de la 'azzurra' y del partido. Los italianos buscaron por arriba sorprender a Casillas, soberbio en el aire. Y también bajo los palos, desde donde despejó varios intentos de lejos de Cassano, el más incisivo en el primer tiempo.

Con el ansia de buscar el empate, los de Prandelli descuidaron sus espaldas y España aprovechó los espacios. Lo hizo el que menos se esperaba, Jordi Alba, que se disfrazó de motocicleta en un 'sprint' magistral, desde su campo, por la banda izquierda. Xavi vio pasar esa bala a su lado y envió el esférico al hueco. Por ahí percutió Alba, que sin respuesta alguna de los defensores italianos se plantó solo ante Buffon y le batió por bajo. Segundo gol antes del descanso y más de medio camino recorrido.

Tras el descanso, Prandelli gastó su segunda bala (en el primer tiempo tuvo que cambiar a Chiellini por lesión) al meter a Di Natale para buscar un revulsivo en ataque. El delantero tuvo las dos primeras de Italia tras la reanudación, pero fue otro espejismo. España dominó más aún el balón, movió de un lado al otro a Italia y disfrutó de las mejores ocasiones del partido. Cesc, Xavi, Iniesta y Xavi disfrutaban como niños ante un rival desesperado. El entrenador italiano pensó que la solución podría radicar en el centro del campo y buscó más control con la entrada de Motta por Montolivo. Pero se le truncó a los pocos minutos, cuando tuvo que retirarse por una lesión muscular. Italia estaba con diez y a merced de España.

También Del Bosque refrescó al equipo con Pedro por Silva y Torres por Cesc. El delantero pudo resarcirse de los fallos del primer partido y marcó el tercero tras un pase en profundidad con el que se plantó ante Buffon y le superó por la derecha. 'La Roja' tocaba ya el título. Quedaba la puntilla, que también partió de las botas del delantero del Chelsea. Tras otra buena combinación en la frontal del área, Torres volvió a encarar al portero pero decidió ceder a su derecha donde estaba Mata, que acababa de entrar por Iniesta, para firmar el cuarto y último tanto de España.

La selección española culmina con esta victoria un ciclo único e irrepetible. La mejor generación de la historia del fútbol español es también una de las mejores de la historia del fútbol mundial. Sus nombres, de Casillas a Iniesta, quedarán grabados en la memoria colectiva. Un equipo sin fin.

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