Desde la prevención a los tratamientos, no hay prácticamente un aspecto que tenga que ver con la infección por VIH (o con el sida que esta puede causar) que no esté rodeada de polémica. Cada paso que se da respecto a la última gran pandemia, que en poco más de 30 años ha llegado a todos los rincones del planeta y que afecta actualmente a 34 millones de personas en el mundo (unas 150.000 en España), levanta una polvareda. Y el último, la autorización por la Agencia del Medicamento estadounidense (FDA por sus siglas en inglés) de un test rápido de venta en farmacias para que cualquier persona se pueda hacer la prueba en casa, no ha sido una excepción.

Lee el artículo completo en El País