Sólo es el comienzo de un proceso, probablemente largo y tortuoso para las dos partes. Pero para los que perdieron a alguien querido en la oficina, para los que pensaron en algún momento en poner fin a sus días para acabar con el hastío y la desmotivación, hoy se abre una nueva página en blanco. No buscan venganza, sino reparación.

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