“¡Tranquilos, cuates [colegas], tranquilos!”, gritaba un hombre al resto de manifestantes al ver cómo la masa se abalanzaba contra una furgoneta de la Policía que acababa de retener a un joven. “¡No queremos violencia!”, advertía otro. Las alusiones a una revolución pacífica eran continuas en los carteles y camisetas que portaban los hombres y mujeres integrados en la marcha. Así, puntual y serena, casi en un ambiente festivo, partía hacia las tres de la tarde la manifestación convocada este sábado en la capital mexicana bajo el lema ¡No a la imposición! para protestar contra el resultado de unas elecciones empañadas por las acusaciones de fraude. Las denuncias sobre la compra de votos en los comicios del domingo, así como el robo de paquetes de actas y otras irregularidades conocidas en los últimos días han movido a miles de ciudadanos a salir a la calle.
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El País | Publicado: 08/07/2012 12:10 Actualizado: 09/07/2012 12:29