ECONOMÍA

El Eurogrupo busca un acuerdo sobre el rescate a la banca española

09/07/2012 09:33 CEST | Actualizado 09/07/2012 11:22 CEST
EFE

"Los acuerdos están para ser cumplidos". Son las palabras que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, ha dedicado a Finlandia y Holanda, a quienes ha pedido que sean fieles a sus compromisos adoptados en la cumbre europea de los pasados 28 y 29 de junio.

"No tiene el menor sentido que en un Consejo Europeo, que es la máxima institución de la Unión Europea (UE), se adopte un acuerdo y que a la vuelta a casa se empiecen a abrir flecos y a buscar fórmulas para incumplir los compromisos allí obtenidos", ha criticado García Margallo.

El ministro se refiere al acuerdo sobre la posibilidad de comprar deuda soberana en el mercado secundario a través del Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera, una decisión que ahora ambos países han amenazado con vetar.

Margallo ha explicado que el Ejecutivo va a exponer en la reunión del Eurogrupo de este lunes por la tarde y en la del Ecofin del martes por la mañana que "los acuerdos que se adoptan están para ser cumplidos" y que pedirá a todos los países que asistieron al Consejo Europeo que se atengan a esos compromisos.

En la reunión del Eurogrupo, los ministros de Economía de la eurozona buscarán un "acuerdo político" sobre el memorándum con las condiciones del rescate a la banca española. Si se alcanza un compromiso, el memorándum se finalizará y firmará a finales de julio para que las ayudas empiecen a llegar tras el verano.

El contrato no incluirá la cifra final del préstamo porque el Eurogrupo quiere esperar al resultado de las cuatro auditorías sobre las necesidades de capital banco por banco. Únicamente se mencionará de nuevo el tope de 100.000 millones de euros que han prometido los socios de la eurozona para la banca española, según ha explicado un alto funcionario del Eurogrupo.

El borrador de memorándum se ha negociado en las últimas dos semanas en Madrid por las autoridades españolas y los expertos de la Comisión, que ha actuado en contacto permanente con el Banco Central Europeo (BCE), la Autoridad Bancaria y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Las condiciones se centran en particular en el sector financiero. En primer lugar, afectarán a las entidades que recibirán las ayudas, que deberán someterse a planes de reestructuración con venta de activos, cierre de oficinas y segregación de activos inmobiliarios, según ha dicho el ministro de Economía, Luis De Guindos. Pero también cubrirán al conjunto del sector bancario, con exigencias de refuerzo de la supervisión y la regulación.

En el memorándum deben figurar también las características del crédito, como el plazo de devolución, el periodo de carencia o el tipo de interés. Guindos espera que el préstamo tenga "plazos largos" de más de 15 años, un periodo de gracia entre 5 y 10 años y tipos de interés de entre el 3% y el 4%.

Una vez firmado el memorándum, los fondos se inyectarán en las entidades con problemas siguiendo las reglas vigentes, que no prevén la recapitalización directa. Es decir, el fondo de rescate trasferirá el dinero al fondo ordenado de reestructuración bancaria (FROB) y éste a su vez lo dirigirá a los bancos necesitados. El préstamo computará como deuda en esta primera fase.

"Los primeros bancos españoles necesitan ser recapitalizados en otoño de este año y los otros, muchos otros, en primavera del año que viene", ha asegurado el alto funcionario del Eurogrupo.

La recapitalización directa sólo será posible cuando se haya creado un supervisor único a partir del Banco Central Europeo. Aunque los líderes de la eurozona se han comprometido a que ello se haga antes de que acabe el año, las fuentes consultadas creen que podría retrasarse a mediados de 2013 o incluso hasta 2014, fecha en la que ya habría finalizado el plan de rescate español.

Aún así, en ese momento, los préstamos a la banca española dejarán de contar como deuda para el Estado, pero España se mantendrá como garante. Ello significa que si las entidades no los devuelven, el Estado deberá asumir las pérdidas y no el fondo de rescate.

PRÓRROGA PARA EL DÉFICIT

En la agenda del Eurogrupo no está previsto discutir la posibilidad de dar un año de prórroga a España (hasta 2014 en lugar de 2013) para reducir el déficit hasta el 3% del PIB. Sobre todo porque la Comisión todavía no ha presentado una propuesta formal en este sentido.

"No puedo confirmar en este momento que la Comisión esté preparada para hacer esa recomendación al Consejo", ha dicho el portavoz de Asuntos Económicos, Simon O'Connor.

No obstante, el Ejecutivo comunitario ha recordado que el Gobierno debe cumplir una serie de condiciones si quiere beneficiarse de este año de prórroga, que ya fueron avanzadas por el vicepresidente Olli Rehn el pasado 30 de mayo.

La primera condición es que el Gobierno de Mariano Rajoy presente "un plan presupuestario sólido para 2013 y 2014 que detalle la senda a medio plazo de consolidación presupuestaria", explicó Rehn. Además, España tiene que dar garantías de que "puede controlar de forma eficaz el gasto excesivo a nivel subnacional, especialmente en las comunidades autónomas".

Los ministros de Economía de la eurozona tienen previsto debatir además la situación en Grecia, pendiente de renegociar su segundo rescate, y en Chipre, que ha pedido también asistencia financiera. En ninguno de los dos casos se esperan decisiones hasta finales de verano, según las fuentes consultadas.

LA PRIMA SE RESIENTE

A la espera de un acuerdo, la prima de riesgo ha abierto al alza hasta los 566 puntos básicos, tres más respecto al cierre del viernes, superando el 7%.

El riesgo país de España se dispone a vivir otra sesión agitada, después de la elevada tensión que vivió la semana pasada y que le hizo anotarse 77 puntos básicos en las cinco sesiones, desinflado por la negativa del BCE a comprar deuda soberana y presionado para que el Ejecutivo tome nuevas medidas, lo que se hará el próximo viernes.