La primera vez nunca es satisfactoria. Desajustes, titubeos, falta de complicidad... Es inevitable. Hay que superarla, no sobreactuar a la hora de sacar conclusiones y recordar que, a partir de ahí, todo es mejorar. Por eso, la oscura victoria de España sobre la voluntariosa, aunque limitada, Gran Bretaña no debe preocupar a nadie. Es ley en la etapa Scariolo que la Selección va de menos a más; a mucho más. Nada nuevo, pues.

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