¿Estás sin trabajo? Es muy posible que, si eres menor de 25 años, la respuesta sea sí, ya que la tasa de paro entre los menores de esa edad alcanza ya el 52,1%, según datos de la oficina de estadística europea, Eurostat.
Si eres desempleado, seguramente hayas estado muy atento a la llegada del verano: siempre trae oportunidades porque suele haber un aumento de la demanda en el sector turístico. En junio de 2012, el paro registrado se redujo en 98.853 personas -un 2,10%- respecto al mes anterior, según el Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Jóvenes, estudiantes y desempleados buscan en las fechas estivales alguna actividad, que aunque sea temporal, sirva para ganar algo de dinero.
Las ofertas en España, suelen ser siempre las mismas: camarero, dependienta en época de rebajas, cocinero, canguro, socorrista, profesor particular... Y sin embargo, hay muchas más formas de ganarse la vida, aunque sea durante un par de meses: cuidar niños ricos, maquillar a actores porno... Algunos de nuestros lectores nos han contado sus experiencias laborales más disparatadas, originales y divertidas... y los negocios que se montaron durante la adolescencia y la niñez. Y tú, ¿has tenido un trabajo tan sorprendente como los que te enseñamos en nuestra galería? ¿Hasta dónde ha llegado tu imaginación para ganarte unas perras?
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Cuidando niños ricos
Una vez trabajé un verano cuidando unos niños asquerosamente ricos. Mi trabajo consistía en bajar a la playa desde el yate en una zódiac. Me dieron un walkie talkie para comunicarme desde la playa al barco. Cada pocos minutos me sonaba el walkie: Pipp!! barco llamando a playa, Pip!, "Llanos, echa más crema a Pablito que se está poniendo rojo.. ", Pfff. ¡Todo un espectáculo! (Llanos Gómez, 33 años)
Experiencia medieval... con Andy García
Rodando un documental se me escaparon cuatro lobos por el pueblo y los perseguimos tres tarados vestidos aún con la ropa de medieval... En esto vemos un tío flipado mirando, y resulta que era Andy García, el actor. Imagino que al volver a Estados Unidos, iría diciendo que en España vamos con lobos por la calle y vestidos de medievales. (José Lavín, 34 años)
Porno en el trabajo
Como maquilladora, mi trabajo en una productora de cine porno ha sido lo mas interesante, trabajé con grandísimos profesionales... ¡Aprendimos todos muchas cosas! (Sonia Cuesta, 25 años)
Miss camiseta mojada
Hacía de limpiacoches. Durante todo el mes de agosto me puse con una amiga a limpiar los coches del pueblo. No sé si la razón era por las camisetas mojadas, pero nos sacamos unas cuantas pesetillas. (Lucía Heralde. 36 años)
El lucrativo negocio de las pelotas de golf
Con mi hermano esperábamos que cerrase el campo de golf. Nos colábamos por la noche y recogíamos las bolas que se habían perdido. Al día siguiente se las revendíamos a los dueños. (Géraldine Delecroix. 27 años)
Fichando tías buenas
Me llamaron de una ETT para recopilar datos para un estudio de la DGT. Nos repartieron por unos cuantos desvíos y nos dieron unos aparatos con dos pulsadores: para los coches que tomaban nuestra dirección un botón, y el otro para contabilizar si era un camión. Jugamos a dar al botón de coche cada vez que pasaba a nuestro lado una moza buenorra. Si pasaba una muy horrenda pulsábamos el botón de camión... (Eduardo Martínez, 34 años)
Heavy Metal en el pueblo
Yo estrené mi guitarra nueva de pinchos en una orquesta playback en un pueblo castellano perdido. Estuve haciendo molinos con el pelo mientras "tocaba" versiones de Amaral y Neck para el deleite de los viejos del lugar. Fue, de largo, el trabajo mejor pagado que he tenido. (Enrique Gándara, 27 años)
Chuches para críos: negocio seguro
Como casi todo el mundo, vendía chuches y cuidaba a mis primos, pero de donde sacaba la pasta de verdad era timando a mi hermana. ¡Le prestaba dinero cobrándole comisión! (Paloma Carrasco, 28 años)
El mariscador
Pescaba centollos de roca para luego vendérselos a los pescadores del pueblo (Aprox.500 ptas). (Carlos Ortiz. 25 años)
Armas de destrucción masiva
Vendía bolas de arena ya preparadas a los niños para que se las tirasen. Cada una valía 5 pesetas. Aunque parezca increíble, fue el negocio de mi niñez. (Álvaro Mata. 24 años)
Un monaguillo impío
Por ser monaguillo de la parroquia de mi pueblo, Villaricos, en Almería, me toco pintar un verano parte de la iglesia. Según el cura, fui impío por besarme con una chica. (Raúl Estebán, 37 años)
Piedras souvenir
Yo pintaba piedras en Jávea y ponía un puestecito en la playa pidiendo la voluntad. Pero era el jeta de mi padre que en vacaciones nos daba 100 pesetas si le hacíamos un masaje. (Ana Lombar, 29 años)
¡Al rico melón, oiga!
De melonero. Un año necesitaba dinero para poder irme en septiembre a Ibiza. El único que me ofreció trabajo fue un agricultor de melones. Así que me puse con la furgoneta en la carretera que sale del pueblo, me puse un sombrero de paja y me pase todo agosto con los melones. ¡Ahora no puedo ni verlos de lejos, los odio! (Joserra Ferrer. 33 años)
¡A la caza del reptil!
Cazaba lagartos para que no se comieran las viñas. Veinte duros cinco piezas! (Alfonso Carillo, 26 años)
Objetivo: turistas
Hacía botecitos con sales de colores de las playas de Tenerife. Montaba un puesto en el paseo marítimo y se las vendía a los turistas. (Paula Gómez. 30 años)
De cena por la patilla
Trabajo durante los meses de verano en Ibiza limpiando yates de lujo en una nave. Un día me caí dentro de un tambucho y me escostillé literalmente, aún me duele. Hay muy buen rollo entre todos y lo paso bien. El otro día nos fuimos de cena con las propinas que nos dejan los dueños de los barcos. (Ana Belén Rudilla, 33 años)
El HuffPost | Por Lola Hierro / Paloma Marín Publicado: 16/07/2012 18:57