Los españoles están a punto de suscribir una de las mayores hipotecas de su historia: 100.000 millones de euros para el rescate de unas cuantas entidades financieras. Pero todavía no han tenido oportunidad de leer el contrato. Ni la letra grande ni la pequeña. Y como si se tratara de otra venta fraudulenta de preferentes, el Gobierno parece dispuesto a que los contribuyentes no descubran las consecuencias de su firma hasta que la operación sea irreversible.


Publicado: 19/07/2012 18:15 Actualizado: 19/07/2012 18:19