La Gran Asociación de Beneficencia ayuda desde el pasado julio a más de una decena de familias golpeadas por la crisis, pero las solicitudes se han disparado superando todas sus previsiones. "Tenemos más de 80 expedientes a la espera de un padrino", explica Fernando Musoles, presidente de esta entidad sin ánimo de lucro, la más antigua de la ciudad de Valencia.

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