"Bajaban por la montaña ensangrentados y con cara de pánico", ha explicado por teléfono Ángel Egea, uno de los habitantes de Portbou que el domingo observó estupefacto la llegada de decenas de personas a pie por la montaña. Unos 50 coches habían quedado atrapados en la N-260 poco antes, en un virulento fuego que empezó sobre las 19.30 en las abruptas montañas que rodean la última localidad de la Costa Brava antes de llegar a Francia.
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El País | Publicado: 23/07/2012 11:33 Actualizado: 23/07/2012 11:51