El Gobierno asegura haber intensificado su agenda de contactos con sus socios y las autoridades europeas, pero de la reunión probablemente más importante España no parece haber logrado nada más que buenas palabras.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, se reunió en la tarde de este martes con su homólogo alemán, Wolfgang Schäbule. En el comunicado conjunto, al menos en la versión distribuida por el Ministerio de Economía (pdf), ambos ministros "subrayan la importancia de trabajar -junto con los socios europeos- en la rápida aplicación de las decisiones del Consejo Europeo del 29 de junio. Esto incluye, en particular, la construcción integral de una unión bancaria efectiva junto a una supervisión bancaria europea única".

La frase es muy parecida a la del comunicado que esta tarde distribuyó el Ministerio de Exteriores por error y que además fue atribuido también a Italia y Francia. Ambos países desmintieron poco después ser parte del texto de Exteriores, pero la frase ha resucitado ya en boca de los titulares de Finanzas español y alemán.

El ruego (o el subrayado, según la expresión utilizada), es además lo único destacable de un comunicado en el que se elude la petición de soluciones concretas a la crisis española.

Los jefes de Gobierno de la Unión Europea se propusieron a finales de junio "considerar" en diciembre de este año la recapitalización directa de la banca, una de las grandes reivindicaciones del Ejecutivo de Mariano Rajoy. Pero la condición previa de la cumbre difícilmente se cumplirá para entonces. Consiste en convertir al Banco Central Europeo en un supervisor único comunitario con infinitamente más poderes de los que tiene en la actualidad. El proceso, según los diplomáticos europeos, puede demorarse años.

¿Y LAS SOLUCIONES?

Entre los analistas y responsables políticos europeos se entiende que sólo una acción decidida a muy corto plazo puede relajar la tensión sobre España. Los mercados empujan al Estado hacia una intervención total de la economía. Una compra masiva de deuda por parte del BCE podría evitarlo. El Gobierno, a través del ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha presionado en público para lograrlo. El comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia, sugirió en cambio que sea el fondo de rescate de la eurozona el que lleve a cabo esas compras, habida cuenta de la reticencia de la máxima institución monetaria.

Nada de eso figura en el comunicado (que puedes leer aquí), probablemente por el recelo de la canciller alemana, Angela Merkel, a utilizar ambos mecanismos. Mañana, Guindos viajará a París, donde se reunirá con su homólogo francés, Pierre Moscovici.

Los dos ministros sí destacaron la importancia de las reformas puestas en marcha por el Gobierno español y consideraron injustificada la presión a la que someten los inversores al Tesoro, según el comunicado:

El nivel actual de los tipos de interés que se dan en los mercados de deuda soberana no se corresponde con los fundamentales de la economía española, su potencial de crecimiento y la sostenibilidad de la deuda pública.
El Gobierno español ha dado importantes pasos para volver a situar a la economía en el buen camino. Esas medidas son vitales para que la economía española logre un crecimiento sostenible y recupere la competitividad.