Cuando el incendio del Alt Empordà ha entrado en fase de control tras afectar a 14.000 hectáreas, empiezan a emerger de las cenizas las primeras críticas por problemas de descoordinación en el dispositivo de extinción y por lo poco que se ha tenido en cuenta el conocimiento del territorio que atesoran los alcaldes y los vecinos.


Publicado: 25/07/2012 13:35 Actualizado: 25/07/2012 13:40