La crisis ahoga el consumo, paraliza la economía y frena las inversiones. Pero no todas. Aún hay valientes –o incautos según se mire– que con la que está cayendo se atreven a lanzarse a la aventura y seguir invirtiendo para sacar adelante sus negocios. Es el caso de Marcabrera, una pequeña empresa formada por tres socios, dos de ellos hermanos, que con su servicio de excursiones al Parque Nacional de Cabrera desde la Colònia de Sant Jordi capean el temporal en estos tiempos gracias a su afán emprendedor.

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