Llegó el 1 de agosto y el cielo no cayó sobre Mea Shearim... El barrio ultraortodoxo judío por excelencia de Israel se despierta con la fe de que nada cambiará pese a que el Tribunal Supremo (TS) sentenció que a partir de hoy sus jóvenes ya no gozan del privilegio automático de esquivar el Ejército o el servicio social alternativo.

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