Todavía no. Primero que actúen los Gobiernos de la eurozona y después, si es necesario, lo hará el Banco Central Europeo. Su presidente, Mario Draghi, anunció en la tarde de este jueves que la institución monetaria se preparará para intervenir en los mercados financieros para calmar la especulación, pero sólo si antes los Estados en apuros piden al fondo de rescate de la eurozona compras de deuda.

El anuncio, que deja en agua de borrajas las expectativas creadas por el propio Draghi la semana pasada, sentó mal a la bolsa, que perdió casi inmediatamente un 5% mientras que la prima de riesgo subía más de 20 puntos.

"La adhesión de los Gobiernos a sus compromisos y el cumplimiento de su rol por parte del EFSF/ESM (los dos fondos de rescate de la eurozona) son condiciones necesarias" para la actuación del BCE, aseguró. "Pero no suficientes", en palabras de Draghi, por lo que la máxima institución monetaria se reserva el derecho y el deber de ir más allá con compras masivas de deuda.

El BCE, al que España e Italia pedían acciones inmediatas, decidió no hacerlo por el momento. "Incluso aunque estuviésemos listos para actuar ahora, no habría base para hacerlo" porque "ningún país" ha pedido al fondo de rescate que compre deuda, aseguró.

ANTES, OTRO RESCATE

En otras palabras: más allá del rescate de la banca, para la que España ha logrado 100.000 millones de euros, el Ejecutivo de Mariano Rajoy tendrá que pedir al fondo de rescate que compre deuda.

La solicitud, rechazada de plano por Rajoy y el ministro de Economía, Luis de Guindos, conllevaría condiciones explícitas y nuevas reformas económicas, incluyendo más recortes del déficit. Hasta el momento, el Gobierno ha mantenido que sólo aplicaba las insistentes "recomendaciones" de las instituciones europeas, pero negaba que existiesen condiciones concretas más allá del sector bancario.

Según Draghi, "en las próximas semanas" el BCE diseñará la estrategia de compra de bonos de deuda. Draghi, que la semana pasada había anunciado que el BCE hará "suficiente" para estabilizar la moneda única, advirtió a los especuladores de que su presión sobre el euro, expresada en la prima de riesgo, es "inaceptable" y que el proyecto europeo es "irreversible". "Apostar contra el euro no tiene sentido", porque en la Unión Europea no volverá "la lira o el dracma", aseguró, en referencia a las antiguas monedas de Italia o Grecia,

LOS TIPOS SIGUEN IGUAL

El consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) mantuvo hoy los tipos de interés rectores en la zona del euro en el mínimo histórico del 0,75 %, como preveían los mercados.

La institución europea informó en Fráncfort de que también dejó inalterada la facilidad marginal de crédito, por la que presta dinero a los bancos durante un día, en el 1,5 %, y la facilidad de depósito, por la que remunera el dinero, en el 0 %.