El envidiable palmarés del tenista suizo Roger Federer, adornado con 17 Grand Slam, no podrá ser completado con el oro olímpico individual. El británico Andy Murray, al que había ganado hace un mes en Wimbledon, le ha superado en la final olímpica con claridad (6-2, 6-1 y 6-4) y se ha llevado el oro para alegría de su afición, que abarrotaba el estadio.

Murray, número cuatro del mundo, consigue de esta forma la victoria más importante de su carrera, ya que nunca ha logrado hasta ahora vencer en un torneo grande a pesar de haber sido dos veces finalista del Abierto de Australia y una vez de Wimbledon y del Open de Estados Unidos.

El escocés dejó atrás los nervios que le habían traicionado en otras ocasiones y fue mejor durante todo el partido. Con golpes muy duros y profundos, Murray fue un muro ante que el que estrepitosamente chocó Federer.

El bronce se lo llevó el argentino Del Potro, que superó al serbio Djokovic (7-5, 6-4).