Es el peor verano de la última década, y se afronta con unos efectivos y presupuestos mermados por la crisis. Baste un ejemplo vivido en el incendio de La Jonquera. Los recortes en el presupuesto destinado al vestuario de los bomberos --de tres millones de 2010 a los 143.000 euros este año-- afectaron al trabajo: "Había gente que no se podía incorporar a las labores de extinción porque no tenía guantes ni botas", denuncia Antonio del Río, delegado de UGT en el cuerpo de bomberos catalanes. Las tres comunidades más castigadas por el fuego, Cataluña, Comunidad Valenciana y Canarias, luchan contra las llamas con cientos de efectivos menos.
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ELPAIS.COM | Publicado: 15/08/2012 10:17 Actualizado: 15/08/2012 10:22