INTERNACIONAL

Los 'otros' Assange: el presidente afgano Najibulá estuvo 4 años refugiado

16/08/2012 18:21 CEST | Actualizado 16/08/2012 21:52 CEST
AP

Julian Assange, el alma de Wikileaks, ha logrado que Ecuador le conceda asilo político en su embajada en Londres para evitar ser extraditado a Suecia, donde se le acusa de violación. Es el primer periodista que consigue un amparo de estas características, pero antes que él hubo otros, fundamentalmente políticos, que vivieron una situación similar.

Manuel Noriega: Diciembre 1989. Mientras el ejército estadounidense invadía Panamá, el presidente Noriega se refugió en la Nunciatura de su país durante dos semanas. Los militares norteamericanos realizaron una táctica de guerra psicológica para que saliera: colocaron tres enormes altavoces alrededor del edificio e hicieron sonar música Heavy Metal durante tres días sin interrupción, hasta que el nuncio logró convencer a Noriega de que se entregara voluntariamente. Cumplió en Estados Unidos una pena de 17 años de prisión por tráfico de drogas y blanqueo de capitales.

Michel Aoun: Octubre 1990: El general libanés, jefe de uno de los gobiernos de militares cristianos que más combatió la ocupación siria, fue expulsado del palacio presidencial tras una ofensiva militar sirio-libanesa. Se refugió durante diez meses en la embajada francesa en Beirut, y posteriormente fue obligado a exiliarse a Francia, donde permaneció 15 años. En 2005 regresó a su país, donde sus seguidores tratan de auparlo como nuevo presidente. Su partido es actualmente el segundo más votado y el primero de la oposición.

Mohamed Najibulá: Abril 1992. Destituido por los muyaidines, el presidente afgano Najibulá encontró refugio en el edificio de las Naciones Unidas en Kabul. Cuando los talibanes tomaron la capital afgana en septiembre de 1996, la milicia islámica irrumpió en la sede de la ONU y capturó al que fuera hombre de Moscú. Le torturaron, le mutilaron y acabó ahorcado en un semáforo de la ciudad.

Abdullah Ocalan: Enero 1999. El jefe de la rebelión kurda de Turquía encontró refugio en la embajada de Grecia en Nairobi (Kenia) el 2 de febrero de 1999, pero el Gobierno griego rehusó darle asilo político para no entorpecer las relaciones greco-turcas. Ocalan fue entregado a las autoridades de Kenia y el 15 de febrero fue arrestado por dos agentes turcos cuando se dirigía al aeropuerto de la capital keniata. Juzgado en Turquía, fue condenado a muerte, aunque la pena fue conmutada a cadena perpetua después de la abolición de la pena capital.

Alassane Ouattara: Septiembre 2002. Tras las refriegas post electorales de 2000 en Costa de Marfil, Outtara, ex primer ministro y principal opositor al presidente Laurent Gbagbo, se refugió en la residencia del embajador francés en Abiyán después de que su casa fuese tiroteada e incendiada. Permaneció allí hasta finales de noviembre, cuando se exilió a Francia vía Gabón. Desde 2011, es presidente de Costa de Marfil.

Manuel Zelaya: 21 septiembre 2009. Tras de haber sido depuesto por un golpe de Estado y expulsado a Costa Rica en junio, el presidente caído de Honduras volvió clandestinamente a su país, donde se refugió durante cuatro meses en la embajada de Brasil en Tegucigalpa. Exiliado brevemente en la República Dominicana, Zelaya fue finalmente autorizado a regresar a su país en virtud de un acuerdo de "reconciliación nacional" firmado con el actual presidente, Porfirio Lobo.

Chen Guangcheng: 22 abril 2012. El militante pro derechos humanos escapó de su pueblo, en el este de China, donde permanecía bajo arresto domiciliario, y consiguió llegar a Pekín y ganar la protección de la embajada americana. Tras dos semanas de negociaciones entre China y Estados Unidos, el 20 de mayo Guangcheng pudo viajar junto a su familia hacia el país norteamericano gracias a un pasaporte de estudios que las autoridades chinas expidieron para él.