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Curiosity en Marte: se estropea parte de la estación ambiental fabricada en España (VÍDEO)

22/08/2012 12:52 CEST | Actualizado 22/08/2012 15:11 CEST

Parte de la aportación española al proyecto del Curiosity en Marte se perdió en el momento del aterrizaje. Uno de los sensores de fabricación catalana para la medición del viento se estropeó al chocar contra una roca en el descenso hasta la superficie del planeta, según el informe de la NASA. Afortunadamente, le queda otro en perfecto estado que sí está sirviendo para calcular parámetros.

En declaraciones a Europa Press, uno de los investigadores participantes en el desarrollo del sensor, Luis María Castañer, ha explicado que "el chip tenía dos sensores para medir en tres direcciones, por lo que gran parte de su funcionamiento será respetada".

La estación ambiental del explorador marciano Curiosity está diseñada, desarrollada y fabricada en España. Fue desarrollado por investigadores de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) y controla la temperatura del aire y de la tierra, la presión del aire, el viento y otras variables cada hora.

La NASA ha explicado que, en un típico día marciano, basado en las mediciones del robot durante las dos últimas semanas, la temperatura del aire oscila entre los 3 hasta -91 grados centígrados.

A LA ESPERA DE SUS PRIMEROS PASOS

El director de la misión de Curiosity, Michael Watkins, indicó el martes que tenían previsto enviar a última hora del día los comandos al rover "para hacer nuestro primer paseo" el miércoles. Si todo sale bien el rover se moverá hacia adelante 3 metros, girará a la derecha y "aparcará" ligeramente a la izquierda del punto de partida, donde aterrizó hace dos semanas. El test de prueba forma parte d las maniobras de puesta a punto que han hecho los ingenieros de la NASA desde que llegó al Planeta Rojo en la madrugada del 6 de agosto.

En estas dos primeras semanas Curiosity ya ha estirado su brazo robótico de 2,15 metros de longitud, una torreta de instrumentos que incluye una cámara, un taladro, un espectrómetro, un cucharón que funcionará como pala, y un colador para separar las muestras de rocas pulverizadas y suelo. También ha utilizado su potente láser con el que pulverizó una roca del tamaño de un puño para corroborar el buen funcionamiento del telescopio y los tres espectrómetros que porta.

Asimismo ha movido sus ruedas, para probar el sistema de navegación del explorador, y ha enviado cientos de fotografías en blanco y negro y en color que han proporcionado la vista más nítida de Marte conocida hasta ahora, cuyo terreno ha sido comparado con el desierto del Mojave (EE.UU.).

El rover del tamaño de un carrito de golf y con una tonelada de peso, llegó con una misión de dos años en la que recorrerá parte del planeta para analizar su composición y determinar si se dan o alguna vez se dieron las condiciones para albergar vida.

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