El decreto que el Gobierno llevaba semanas anunciando para este viernes tendrá que esperar una semana más. Las exigencias de Bruselas han congelado de momento la reforma que permitirá intervenir bancos de forma urgente y que dota de poderes extraordinarios al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) para liquidar entidades inviables. La Comisión Europea quiere estudiar al detalle un texto que recibió hace muy pocos días. En Bruselas consideran que no habrá grandes problemas para sacar adelante una reforma de su agrado, ya que el Gobierno de Mariano Rajoy debe amoldarse a sus condiciones para asegurarse la ayuda europea a la banca española. Pero detectan un punto de fricción con Madrid: concretar las pérdidas que inevitablemente asumirán los titulares de participaciones preferentes de las entidades que cuenten con ayudas públicas.
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El País | Publicado: 25/08/2012 10:48