Las cosas están cada vez más difíciles para el sector financiero suizo. La crisis económica ha generado una caza de brujas contra la evasión fiscal dentro de la vieja Europa. La filosofía comunitaria dicta que hay que tapar los agujeros por donde se nos escapa el dinero, al menos los que están dentro del propio territorio y el de Suiza es de los grandes.

Lee el artículo completo en ABC.es