El papa Benedicto XVI ha llegado al Líbano en una visita pastoral de tres días. Benedicto XVI ha criticado el fundamentalismo y ha afirmado que se trata de "una falsificación de la religión".

"La tarea de la Iglesia y la religión es purificar. Esta tarea debe dejar claro que todo hombre es imagen de Dios y que hay que respetar al otro" ha dicho a los periodistas que le acompañaban en su vuelo entre Roma y Beirut.

Es la primera visita al Líbano del papa, un viaje marcado por el conflicto en Siria.

Durante su estancia, el obispo de Roma entregará la Exhortación Postsinodal (documento final) del Sínodo de Obispos para Oriente Medio celebrado en 2010.

La visita es la cuarta del papa Joseph Ratzinger a la región medioriental, tras el viaje realizado a Turquía en 2006, a Tierra Santa en 2009 -donde visitó Jordania, Israel y los Territorios Palestinos- y Chipre en 2010.

En Líbano, país de poco más de 4 millones de habitantes donde los cristianos son el 53,18 % de la población, la ley reconoce 18 confesiones religiosas: doce cristianas, cinco musulmanas y la judía.