Intenta mostrarse cauto en los pronósticos y admite que la situación actual desgasta a todos los gobiernos. Incluso asume que el suyo ha tenido “carencias y dificultades”. Pero Alberto Núñez Feijóo (Os Peares, 1961) se ve triunfador comparado con los demás. A los malos datos económicos replica con su palabra fetiche, la “solvencia” de Galicia, y apela a la peor situación de otras comunidades que tendrán que acudir al fondo de rescate del Gobierno central. Y ante las críticas a la gestión del PP en la Xunta agita el fantasma de una alternativa peor, lo que define como “una aventura compuesta por cinco partidos”.

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