Hay que pagar para fotografiarse junto a la pintura más parodiada del verano. La decisión no ha gustado ni a la octogenaria artista ni a su familia, que han decidido tomar acciones legales por entender que Cecilia, que apenas sale a la calle por culpa de la repercusión mundial del eccehomo, debería cobrar derechos de autor por la obra, puesto que la fundación recibe ingresos por un trabajo que ella ha realizado.

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