Merthe, una adolescente holandesa que quería celebrar este viernes a lo grande su 16 cumpleaños, se ha pillado los dedos en Facebook. Olvidó mencionar que la fiesta nocturna sería privada, y la invitación remitida a través de la red social ha llegado a 25.000 personas. El ayuntamiento de su pueblo, Haren (al norte del país), tiene solo 18.000 habitantes y ha declarado el estado de alerta. La venta de alcohol está prohibida en la estación de ferrocarril, las tiendas cerrarán antes y la calle de la chica ha sido bloqueada al público. También se han arrancado, por orden del alcalde, las placas con el nombre de las vías adyacentes. La idea es despistar a los viajeros, aunque servirá para ganar algo de tiempo, porque la mayoría puede guiarse con cualquier sistema de navegación.

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