Son los Presupuestos Generales del Estado "para salir de la crisis". En palabras de la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, también las cuentas públicas para "crecer y crear empleo", el mantra del Gobierno de Rajoy que, por el momento, no se plasma en la evolución de la economía española.

Es más, los Presupuestos se basan en un escenario macroeconómico que mantiene las previsiones para el año que viene y espera una nueva contracción de la economía, en esta ocasión del 0,5%. El ministro de Hacienda aseguró este jueves que las cuentas públicas no se elaboran sólo en función de ese escenario, que también prevé que el desempleo se mantenga, sino precisamente para lograr que la cifra de crecimiento se cumpla. Pero esa es la principal sombra, ya que los recortes puestos en marcha hasta ahora y la evolución de la economía de la eurozona hacen prever a todos menos al Gobierno una contracción mayor.

"ES EL CRECIMIENTO, ESTÚPIDO"

El círculo vicioso en el que se ha convertido esta crisis otorga al crecimiento un papel crucial. Si Bill Clinton dijo a uno de sus colaboradores "es la economía, estúpido", en relación al argumento decisivo de su campaña electoral, la capacidad para reactivar la economía y, como consecuencia, pagar las deudas, es en estos momentos una de las llaves para la salida de la crisis. La estrategia de la Unión Europea se ha ido matizando, pero apuesta por una doctrina del shock a corto plazo, con medidas de austeridad muy severas, para crear las condiciones para el crecimiento a medio plazo al tiempo que se recupera la confianza de unos inversores que recelan de deudas abultadas. Casi lo contrario al fomento de las políticas del crecimiento.

En esa estrategia se inscriben los presupuestos presentados este jueves, que apenas contienen medidas que favorezcan el crecimiento económico o reactiven el consumo, a excepción quizás de la bonificación para la compra de automóviles. Es más, los recortes en varios ministerios con gran capacidad de inversión, como Fomento, puede ahondar más en el problema.

Según Mauro Guillén, director del Lauder Institute de Dirección de Empresa en la Universidad de Pensilvania, "los políticos en Europa, Japón y Estados Unidos están cometiendo dos errores mayúsculos al colocar la austeridad por delante de todo lo demás. El primero es que confunden lo importante y necesario con lo urgente. Lo que es verdaderamente urgente es lograr que la economía vuelva a crecer, no recortar el gasto. La mejor forma de reducir el déficit es hacer que la economía crezca. El crecimiento debe ser lo primero.

PREVISIONES DE INGRESOS

Fue una de las frases más repetidas por Cristóbal Montoro. "Los ingresos están ahí". Se refiere a los de este año, lo que le hace confiar en el comportamiento de los del año próximo. Pero la cuestión está íntitmamente relacionada con el crecimiento y se retroalimenta. Con una tasa de paro de tan solo tres décimas menos en 2013, (24,3% frente a 24,6% en 2012, según los datos del Gobierno), subidas de impuestos que merman el consumo y una economía en recesión, los ingresos pueden verse mermados. Si las previsiones del Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea o numerosos analistas internacionales se confirman, los ingresos se desplomarán como consecuencia de una recesión más profunda de lo augurado por el Gobierno.

DUDAS SOBRE LAS PENSIONES

El Gobierno "fija una subida del 1% de todas las pensiones. El gasto en pensiones aumenta el 4,9% frente a 2012 hasta alcanzar un total de 121.557 millones de euros", según la referencia del Consejo de Ministros. Sin embargo, no aclara si se revalorizarán según el nivel de vida. Este mismo viernes, sólo unas horas después de la presentación de los Presupuestos, se conoció un nuevo dato de inflación. Los precios subieron hasta el 3,5% en septiembre impulsada por la subida del IVA. ¿Las pensiones subirán un 1%, pero se revalorizarán? La oposición y los sindicatos sospechan que no, ya que la decisión se tomará en noviembre, una vez pasadas las elecciones vascas y gallegas. Pero el Gobierno ni confirma ni desmiente.

NUEVOS RECORTES y RESCATE

Aunque la reacción de la Comisión Europea ha sido más que satisfactoria (Bruselas llegó a decir que el Gobierno parece haber hecho más de lo que se le pedía), una evaluación definitiva no llegará hasta el 7 de noviembre. Será ahí donde la eurozona aclare si son suficientes para lograr el objetivo de déficit del 4,5% (el de este año es 6,3% del PIB). Si por el camino Mariano Rajoy hace efectiva la petición de un segundo rescate para que el fondo europeo y el Banco Central compren bonos de deuda españoles, las condiciones podrían aumentar. Y con ellas los recortes.

LAS ELECCIONES

Es la segunda vez que el Gobierno elabora unos Presupuestos desde que llegó al poder. Los últimos son los de este ejercício, presentados en marzo tras las elecciones andaluzas. Tan solo 10 días después, tuvieron que ser enmendados por nuevos recortes, en educación y sanidad, que ascendieron a 10.000 millones de euros. Si las cuentas públicas presentadas este jueves son optimistas, como muchos analistas profetizan, el Gobierno puede verse obligado a enmendarlas. El PSOE ha criticado en varias ocasiones que la fecha de las elecciones gallegas, que Alberto Núñez Feijóo decidió adelantar cinco meses, puede tener que ver con recortes ocultos que no son presentados precisamente para asegurar uno de los bastiones conservadores.