INTERNACIONAL

El Gobierno de Filipinas y el Frente Moro de Liberación Islámica alcanzan un acuerdo de paz

07/10/2012 11:14 CEST | Actualizado 07/10/2012 11:15 CEST
EFE

El Gobierno de Filipinas y el Frente Moro de Liberación Islámica (FMLI) anunciaron este domingo un acuerdo que abre la vía para firmar la paz y acabar con décadas de lucha armada que han causado decenas de miles de muertos.

"Llevamos dos generaciones desde que empezó el conflicto en Mindanao, un ciclo de violencia que se ha cobrado las vidas de más cien mil filipinos (...) este acuerdo marco abre la vía para alcanzar una paz definitiva y duradera en Mindanao", señaló el presidente de Filipinas, Benigno Aquino, al anunciar el acuerdo a la nación. El mandatario indicó que en el pasado se habían cometido equivocaciones y experimentos fallidos, como la Región Autónoma del Mindanao Musulmán.

"Ahora hemos forjado un acuerdo que corrige esos errores; que define nuestros parámetros y nuestros objetivos, a la vez que respeta la integridad y la soberanía de nuestra nación", dijo Aquino, según el comunicado de su intervención. El pacto obtenido en Kuala Lumpur, donde esta última ronda de conversaciones empezó el día 2 de octubre, establece la creación de una nueva región autonómica en Filipinas que se llamará "Bangsamoro", como los musulmanes del país designan a su tierra ancestral. Bangsamoro, vocablo que significa pueblo musulmán, integrará todas aquellas áreas del sur de Filipinas donde la comunidad islámica es mayoría.

NEGOCIACIONES

No es la primera vez que Manila vislumbra el final de las negociaciones con el FMLI, que inició en la década de los 90. Las conversaciones avanzaron rápido a partir de 2000, cuando Malasia empezó a ejercer de mediador, y se consensuaron los temas relacionados con seguridad y rehabilitación, para entrar en la fase final, la que trataba del territorio a gobernar por los musulmanes y sus atribuciones.

En julio de 2008, ambas partes firmaron un memorando de entendimiento en este último apartado, que también creaba otras región especial musulmana, y pareció que el proceso desembocaba por fin en la paz cuando surgieron problemas imprevistos. Los terratenientes y empresarios cristianos que iban a perder su estatus y quedar englobados en el nuevo territorio islámico recurrieron al Tribunal Supremo.

El Supremo paralizó el proceso en agosto de ese año para estudiar si el entones gobierno de la presidenta Gloria Macapagal Arroyo se había arrogado más poderes de los que le concede la Constitución, como afirmaban varios recursos. Algunos dirigentes del FMLI se sintieron traicionados, retomaron la lucha armada y se desató una ola de violencia por Mindanao que ocasionó 300 muertos y cerca de medio millón de desplazados.