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Heavy metal cristiano: donde dios y las guitarras eléctricas se hicieron amigos

10/10/2012 19:45 CEST | Actualizado 10/10/2012 19:45 CEST
Flickr: Daniel Leininger

¿Puede ser la música Metal una manera de difundir el cristianismo? Definitivamente sí. “Todos los días conocemos gente que nos cuenta cómo su vida y sus ideas cambiaron después de conocer nuestra música. !Nunca deja de emocionarnos!”. Estas palabras son de Michael Sweet, cantante, guitarrista y fundador de Stryper, una banda norteamericana de Heavy Metal cristiano.

No son unos cualquiera. Con más de diez millones de copias vendidas a lo largo de su dilatada carrera, Stryper fue la banda pionera en un género denominado White Metal, y que desde ellos ha dado pie a docenas de bandas con ese denominador común: son cristianos y lo predican con su música.

Sweet está convencido de que dos cosas tan diferentes pueden unirse y dar lugar a algo bueno. La música Rock se ha asociado tradicionalmente con los peores vicios en general, y con el sexo, las drogas y el satanismo en particular, todo ello completamente alejado del mensaje de cristo. Un error garrafal en su opinión: “Dios creó toda la música y nos bendijo con talento para interpretarla. Pretender limitar a Dios es ser muy corto de entendederas”, añade, tajante.

“Creo que la gente es muy cerrada de mente”, explica T.J. Miller, vocalista de Still Remains, una de las bandas representativas de la nueva ola de Metal cristiano en Estados Unidos. “Si quiero escribir una canción sobre mi fe, es algo entre Dios y yo, nadie tiene porqué juzgarme”, completa.

¿POR QUÉ SATÁN TIENE MEJOR MÚSICA QUE NOSOTROS?

No son unos cuantos freaks cantando salmos mientras aporrean guitarras eléctricas. Aunque para muchos este sea un género raro, e incluso desconocido, las bandas de Rock y Metal cristiano se cuentan por docenas.

Los primeros pasos se dieron en los años 70, cuando el Rock y el Heavy Metal se consideraban estilos musicales cercanos al satanismo. En esos años, un músico llamado Larry Norman compuso un tema titulado Why should the Devil have all the good music?, traducido ¿Por qué Satanás tiene que tener la mejor música?. Fue un completo éxito y ayudó a que otros músicos cristianos se animaran a hablar de su fe.

El Metal cristiano, mucho más contundente, se consolidó con Stryper a partir de 1984. Su nombre es el acrónimo de Salvation Through Redemption Yielding Peace, Encouragement and Righteousness (Salvación a Través de la Redención Cediendo Paz, Aliento y Justicia).

“No estoy seguro acerca de por qué fuimos capaces de abrir camino, pero sí sé que la mano de Dios estaba sobre nosotros y que estuvimos en el lugar adecuados y en el momento adecuado, con el sonido y el mensaje correcto”, opina el fundador de Stryper.

Algunos de los músicos más famosos de todos los tiempos han reconocido abiertamente su fe, como Bruce Springsteen o Bono de U2 entre otros, pero no han hecho de sus creencias la base de su música. Stryper es, sin embargo, el máximo exponente del género: además de esos diez millones de discos vendidos, de los cuales se estima que dos tercios fueron a parar a manos de no creyentes, llegaron a ser nominados a un premio Grammy en 1987 por su álbum To hell with the devil (Al infierno con el diablo). Con ese álbum, estuvieron tres semanas en la lista de éxitos norteamericana Billboard y consiguieron su único disco de platino.

En 2012 siguen activos, grabando discos y tocando en directo, y aunque ya han dejado atrás los trajes de rayas amarillas y negras de estética glam que les hicieron tan reconocibles en el pasado, continúan realizando hazañas como lanzar biblias al público durante sus conciertos.

CRISTIANOS Y MUY RUIDOSOS

Después de ellos, vinieron muchos grupos más. La Wikipedia recoge una lista con más de 200 formaciones a caballo entre el Rock, el Heavy Metal clásico y el Metal extremo más moderno, cuyo mejor ejemplo son los chicos de Still Remains. Junto a otras bandas muy conocidas en la escena como Underoath, Norma Jean o As I Lie Dying, ellos representan la nueva ola de esta música.

Todos ellos rondan la treintena, venden miles de copias de sus discos y su música representa la distorsión, la brutalidad y la agresividad en todo su significado, aunque su mensaje no tiene que ver con estos adjetivos: “Escribo sobre la fe, el eterno conflicto entre el cielo y el infierno, y también sobre cuánto me irrita que personas que comparten la fe en el mismo dios se dividan por cuestiones políticas, o sobre aquellos que juzgan a los demás basándose en lo que para ellos es adecuado o no”, explica Miller.

PROBLEMAS, PROBLEMAS

Mezclar dos asuntos tan diferentes como la música Metal y la fe cristiana les ha traído más de un dolor de cabeza. Los críticos cristianos la tomaron con Stryper en su día por creer que no debían acercarse a la cultura del Heavy Metal por estar asociada con la imaginería satánica. “Hemos tenido problemas a lo largo de los años, pero siempre nos hemos centrado en seguir hacia adelante, concentrados en nuestra misión: hacer música potente con un mensaje potente”, reflexiona Sweet.

Still Remains tampoco ha escapado de los contratiempos. “La gente no se cree que por ser creyentes también somos perseguidos a veces, incluso somos criticados por otros cristianos. A veces ser cristiano puede convertirse en algo muy complicado”, comenta Miller.

Según el cantante, han sido criticados por otros fieles por hacer versiones de grupos no cristianos, pero también han sufrido la intolerancia de los no creyentes: “Hay una banda muy famosa cuyo nombre no quiero mencionar que se negó a ir de gira con nosotros porque oyeron que rezamos juntos antes de salir a tocar. Peor para ellos”, replica, indignado.

DERRIBANDO BARRERAS

Aún así, Stryper, Still Remains y tantas otras bandas se han ido abriendo paso hasta hacerse un hueco en la complicada industria musical. “Así tenía que ser. Dios creó la música, ¿por qué no hacer música que le glorifique?” se pregunta Sweet. “Para mi es un honor haber formado parte de un movimiento que haya contribuido a derribar barreras en la música”, completa.

En Estados Unidos, país donde este estilo ha cosechado mayores éxitos, se celebran varios festivales de carácter anual que reúnen docenas de grupos cristianos. Algunos ejemplos son el Heaven Fest, que lleva cinco años celebrándose y en su última edición atrajo a varios miles de personas, o el Alive Fest, al que han acudido casi medio centenar de bandas cristianas. Existe incluso la Christian Festival Association, una gestora que se encarga de organizar más de 25 eventos anuales de música cristiana por todo el país.

De lo que se trata, al final, es de enviar un mensaje positivo, sin que importe tanto el credo propio o el ajeno. “Más allá de que creas en un dios o no, hay mucho por lo que vivir, relata Miller. “Quizá alguno reflexione sobre su fe, o quizá a otros les ayude a asimilar una muerte en la familia u otro episodio doloroso... Me gusta pensar que la música es como una medicina o una terapia”.

“Nuestro objetivo -concluye Sweet- es ofrecer esperanza y luz en un mundo cada vez más a oscuras”.

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