INTERNACIONAL

Siete cadenas perpetuas para el autor de los disparos contra la excongresista Giffords

08/11/2012 21:53 CET | Actualizado 08/11/2012 21:53 CET
AFP

Un tribunal de Tucson (Arizona) ha condenado a siete cadenas perpetuas y a 140 años de prisión a Jared Lee Loughner, autor confeso del tiroteo de enero de 2011 en el que resultó herida la congresista Gabrielle Giffords y que terminó con seis víctimas mortales.

El juez Larry Burns ha explicado que seis de las cadenas perpetuas corresponden a los fallecidos y la séptima representa el intento de asesinato contra Giffords, que en ese momento ocupaba un escaño en la Cámara de Representantes.

"Cada una de las víctimas era importante", ha destacado Burns, quien ha subrayado que Loughner "nunca debería salir de prisión". En este sentido, ha considerado "justo" el castigo, toda vez que "nunca más tendrá oportunidad de coger una pistola" y repetir su acción, informa la cadena estadounidense CNN.

La sentencia, según dijo el juez, tiene un "carácter simbólico", ya que pretende reflejar el daño causado a todas las víctimas, de ahí la acumulación de penas. Loughner se había declarado culpable el pasado agosto, por lo que estaba exento de la pena de muerte tras el acuerdo por su confesión.

Giffords, que recibió un disparo en la cabeza y dejó su escaño en enero pasado para recuperarse de las secuelas, acudió a la corte acompañada por su marido, el astronauta Mark Kelly, quien, al igual que otras víctimas, dijo unas palabras antes de que el juez Burns emitiera la sentencia.

La congresista recibió un impacto de bala que le atravesó el hemisferio izquierdo del cerebro -que alberga la parte motriz y el habla- y, aunque su recuperación ha sido calificada de "milagrosa" por los propios médicos, todavía continúa con un programa de rehabilitación en un hospital de Houston (Texas).

Loughner se presentó el 8 de enero de 2011 en un acto con votantes convocado por Giffords fuera de un supermercado en Tucson con una pistola semiautomática y tres cartucheras con munición, con el objetivo de matar a la entonces congresista.