POLÍTICA

Cataluña vota este domingo con la independencia y los problemas económicos como principales incógnitas

24/11/2012 21:50 CET | Actualizado 24/11/2012 21:50 CET
EFE

El término "independencia" no aparece en las 148 páginas del programa electoral de CiU, pero ha sido la palabra sobre la que ha girado casi toda la campaña electoral catalana. Este domingo, los electores hablarán en las urnas, donde mostrarán si apoyan o rechazan el discurso del actual presidente de la Generalitat, Artur Mas, que desde la celebración de la Diada empezó hablar de “Estructuras de Estado propias” e incluso de “internacionalizar el conflicto”.

En los últimos días, sin embargo, otro tema más se coló en la campaña. El diario El Mundo publicó el pasado domingo una información sobre un supuesto informe policial que vincula a Artur Mas y la familia de Jordi Pujol con comisiones millonarias en el caso Palau y con cuentas secretas en Suiza. Este viernes, se conoció que las acusaciones contra el presidente de la Generalitat se basaban en dos cartas anónimas, fue remitido a El Mundo de forma anónima y ha sido facilitado al sindicato policial SUP anónimamente.

Con todo, las encuestas demuestran que el electorado, salvo sorpresa, concederá un segundo mandado a Mas. Lo que ya no está tan claro, según los últimos sondeos, es que logre la mayoría absoluta. Según cuatro estudios realizados por otros tantos diarios en la última semana, CiU lograría la victoria, pero se quedaría lejos de la mayoría absoluta. Menos claro está qué formación será la segunda fuerza. Unas encuestas apuntan como clara favorita a ERC (que en otros sondeos sería cuarta), y otras al PSOE y al PP.

Otra incógnita es qué sucederá después de este 25 de noviembre. Mas se ha comprometido a convocar, ya sea con o sin mayoría absoluta, una consulta para que los catalanes decidan su futuro, con una pregunta que iría en la línea de proponer un "Estado propio" dentro de la UE. Mas ya ha avanzado que su primer paso será impulsar una declaración de la mayoría de los grupos del Parlament a favor del "derecho a decidir", que también usará como carta en la negociación con el Gobierno.

PROBLEMAS ECONÓMICOS

¿Cómo responderá Rajoy a esa hoja de ruta? El presidente del Gobierno ha insistido en que "nadie va a sacar a Cataluña ni de España ni de Europa" y que agotará todas las posibilidades de diálogo. No obstante, añade que en todo momento velará por el cumplimiento de la ley. Cabe recordar que el Congreso ya rechazó en octubre con los votos en contra del PP, PSOE y UPyD una iniciativa de ERC que pedía al Gobierno central que transfiriera su competencia exclusiva de poder convocar referéndum a la Generalitat de Cataluña. Poco parece importarle eso a Mas, que ya ha adelantado que hará la consulta "sí o sí".

Tampoco está claro cómo va a compatibilizar Mas su proyecto soberanista con los problemas económicos, que han pasado a un segundo plano durante toda la campaña, eclipsados por la palabra independencia. El tema es importante, dado que el ganador del 25N encontrará una Generalitat fuertemente endeudada y con dificultades para atender cada mes sus pagos y nóminas. La Generalitat optó por pedir prestados 5.370 millones de euros al Fondo de Liquidez Autonómico, de los que en este mes de noviembre habrá recibido 3.288,9 millones.

Con una caída constante de los ingresos, una economía en recesión, una tasa de paro del 22,5% y una deuda con crecientes costes financieros, el gobierno catalán deberá aprobar unos presupuestos previsiblemente sin el apoyo que el PPC le prestó en los últimos dos años. No se descarta que la Generalitat aplique nuevos planes de ajuste del gasto, que se añadirían a los cinco que aplicó en la anterior legislatura. El presupuesto para 2013 deberá contemplar un desajuste entre ingresos y gastos del 0,7% del PIB.

ALIANZAS

Como no está claro qué partido será la segunda fuerza, tampoco se sabe qué alianzas pueden darse si CiU no logra finalmente la mayoría absoluta. El partido de Mas ha avanzado que en la próxima legislatura no pactará los presupuestos con el PPC, porque esta formación está en contra el derecho a decidir. Por el contrario, ha dicho que, aunque logre una mayoría muy amplia, contará con todos los partidos que estén a favor del proyecto de autodeterminación.

En esta lógica CiU podría buscar apoyos en ERC para la investidura y las principales acciones de gobierno, pero ERC querría fijar ya en 2014 una consulta en la que se introdujera directamente el término independencia, además de defender un programa crítico con los recortes sociales de CiU.

El PSC, por su parte, se prepara para una nueva sangría de votos, algo que ya sufrió en 2010. Algunos sondeos le auguran pasar de 28 escaños a una horquilla de entre 17 y 23 -según los cálculos más y menos pesimistas-. Con un candidato nuevo, Pere Navarro, apenas sin tiempo para consolidar su liderazgo y con un PSOE en retroceso al nivel estatal, los socialistas catalanes abordan un incierto futuro.