"Fue horrible". Con esas dos palabras resume Nieves lo vivido en la línea 8 del Metro de Madrid este jueves, cuando cerca de 600 personas se quedaron atrapadas en un tren entre las estaciones de Colombia y Nuevos Ministerios debido a lo que se ha calificado como acción coordinada de sabotajes coincidiendo con la jornada de huelga convocada por los sindicatos del suburbano madrileño. Protestan por el incumplimiento del convenio colectivo, la reducción de servicios a los usuarios y el incremento de las tarifas.

Nieves, la pasajera que grabó el vídeo publicado por este periódico, fue una de esas 600 personas que viajaban en el Metro cuando éste se paró. "Tardó cerca de 10 minutos en llegar, por lo que el vagón iba hasta arriba de gente. Se detuvo poco a poco, como hace otras veces cuando se para. No parecía que fuese un paro provocado por los frenos de emergencias, como se ha dicho".

Al parecer, el freno de emergencia se activó en tres ocasiones y fuentes sindicales consultadas por El Huffington Post matizan que los vehículos nunca frenan de repente, aunque se accione el freno de emergencia.

SIN AIRE

Con los vagones repletos de gente y el vehículo parado, pronto dejó de salir aire por los sistemas de ventilación, según relata Nieves. "Estábamos asfixiados. No teníamos aire, literalmente", recuerda. Ante la situación, los pasajeros decidieron llamar a Atención al Cliente de Metro de Madrid, pero no tuvieron respuesta: "Nos dijeron que no nos podían atender porque estaban en huelga y que entendiésemos que ese era su derecho".

Los pasajeros decidieron entonces pasar a la acción y abrieron a la fuerza algunas puertas de los vagones. Además, siguieron pidiendo ayuda al Samur y a la Policía, dado que desde la megafonía no se informó en ningún momento de lo que sucedía, según aseguran los testigos. "Llamamos al Samur y a la Policía, pero nos dijeron que no podían venir a sacarnos porque había gente caminando por los túneles y era peligroso", relata Nieves.

CRISIS DE ANSIEDAD

El calor y la aglomeración en el metro provocó que 16 personas tuvieran que ser atendidas por crisis de ansiedad leve. Uno de ellos se encontraba junto a Nieves. "Conseguimos abrir un hueco para atenderle y le dimos agua", recuerda. Tras una hora atrapados, finalmente la Policía pudo sacarles: "Llegaron con otro vehículo por detrás y abrieron una puerta en la parte posterior. Primero sacaron a los que necesitaban atención".

Poco a poco y despacio por si hubiese alguien en los túneles, todos los viajeros llegaron a la estación de Nuevos Ministerios, donde esperaban más asistencias del Samur. Nieves lamenta que cuando llegaron a Atención al Cliente les explicaron que no tenían hojas de reclamaciones: "La gente quería linchar al conductor y a la chica de Atención al Cliente".

"NO SABEMOS QUIÉN ES EL RESPONSABLE"

Antonio Barrios, de CCOO de Metro de Madrid, asegura al Huffington Post que los trabajadores de la compañía no tuvieron nada que ver: "Tuvimos una protesta en Sol y no estuvimos en esa línea. No sabemos quién puede ser el responsable. Sólo se sabe que alguien tiró del freno de emergencia y el vehículo se paró". Además, otros trenes de las líneas 3 y 5 sufrieron sabotajes.

"Estas incidencias no tienen nada que ver con alguna avería", ha asegurado a Efe el secretario general de UGT en Metro de Madrid, Teodoro Piñuelas, quien ha lamentado que la empresa "ha utilizado" este incidente "para desprestigiar los paros de los trabajadores". Ha añadido que "todos los días se producen averías e incidencias, con mayor o menor fortuna" y que en la de ayer, "desafortunadamente" tardaron 40 minutos en resolverla", circunstancia de la que "es responsable la empresa".

PIDEN CÁRCEL

Este mismo viernes, Metro de Madrid ha presentado una denuncia por el sabotaje y ha pedido penas de cárcel para el autor o autores del acto, según informa la agencia Efe. Según esa denuncia, el tren se paró después de que el freno de emergencia fuese accionado en tres puntos distintos del convoy, lo que, a juicio de la compañía, evidencia que fue "una acción concertada".

El consejero delegado de la compañía, Ignacio González Velayos, ha asegurado que en todo momento el conductor siguió los procedimientos establecidos, pero que no se pudo reemprender la marcha y debieron proceder al desalojo del tren. "Siempre que hay estos actos de sabotaje son motivados por alguna reivindicación", ha dicho González Velayos, quien ha considerado llamativo el hecho de que "hasta el momento ninguno de los sindicatos convocantes haya condenado los hechos".

MÁS PROTESTAS

La protesta de los trabajadores del Metro, llevada a cabo entre las 17.30 y las 20.30 horas del jueves, que se ha repetido este viernes entre las 5.50 y las 8.50 horas, continuará los próximos días 21, 22, 23, 24, 26, 27, 28, 29, 30 y 31 de diciembre.

Este viernes, la jornada ha transcurrido sin incidentes más allá de las aglomeraciones, que se han visto agravadas por la lluvia. El sindicato UGT ha cifrado entre un 96 y un 97 % el seguimiento de paro convocado para la hora punta, mientras que la dirección de Metro lo ha cifrado en un 44%.

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