Seis trabajadores locales de la campaña de vacunación contra la polio en Pakistán han muerto tiroteados en varios ataques en Karachi, en el sur, y Pesháwar, en el noroeste del país.

Las víctimas, cinco mujeres y un hombre según AFP, trabajaban en un programa respaldado por la ONU para erradicar la polio, enfermedad endémica en Pakistán.

Una fuente del organismo del Gobierno paquistaní que coordina la lucha contra la polio afirmó a Efe que las campañas de vacunación se han suspendido temporalmente en ambas ciudades.

¿POR QUÉ SE OPONEN LOS TALIBANES A LAS VACUNAS?

La lucha contra la polio en Pakistán ha estado rodeada de controversia desde que la insurgencia talibán y algunos grupos de las áreas tribales del país mostraron su oposición a ella, aunque de momento estos no han reivindicado el ataque.

Una de los principales causas de esa oposición es que en 2011 una falsa campaña de la CIA de vacunación contra la hepatitis sirvió para localizar a Osama bin Laden.

Los talibanes han secuestrado y matado a trabajadores de ONG extranjeras en un intento para poner fin a las campañas de inmunización, ya que consideran que el objetivo es espiarlos.

La poliomielitis es una enfermedad vírica contagiosa que puede afectar el sistema nervioso central y producir parálisis; se trata de una dolencia que no tiene cura pero cuya prevención mediante una vacuna oral es relativamente fácil.

Según datos oficiales, el año pasado hubo en Pakistán 198 casos, casi un tercio del total de episodios registrados en el mundo, y a mediados de este año ya había 22 pese a los esfuerzos de las autoridades y las agencias de salud por erradicar la polio del país.