Cerca de 1.000 personas quedaron atrapadas este miércoles en la estación de esquí de Panticosa (Huesca) después de que el centro invernal tuviera que parar sus remontes debido a las fuertes rachas de viento. El rescate de todos ellos se prolongó durante la noche hasta que a las 8.00 de la mañana de este jueves se trasladó al último grupo desde el área de Petrosos hasta la base de la telecabina del centro invernal.

Uno de los esquiadores que quedaron atrapados fue Fátima, que vive en Madrid y que pasaba unos días de vacaciones en Panticosa junto a sus hijos, de cuatro y seis años. "Estábamos esquiando y, de repente, empezó a soplar muchísimo el viento y la gente empezó a correr hacia los telesillas, pero muy pronto dijeron por los altavoces que iban a cerrar la estación. Después, nos dijeron que nos metiéremos en la cafetería porque había vientos de 140 kilómetros por hora", recuerda para El Huffington Post.

Fátima explica que primero se metieron en el local las personas que iban con niños y que no les dejaron salir de allí porque, según les informaron, había riesgo de que algunas placas del techo se desprendieran: "Primero bajaron los esquiadores más expertos con la Guardia Civil, pero el viento era tan fuerte que les tiraba aunque iban sujetos con cuerdas".

11 HORAS ATRAPADA

A pesar de que en un primer momento se dijo que las familias con niños pequeños fueron las primeras en ser evacuadas, Fátima explica que no fue así: "Fuimos los últimos porque prefirieron esperar a que bajásemos con los niños cuando el temporal se hubiese pasado un poco, porque el viento era tan fuerte que podía llevárselos volando". Ella estuvo unas 11 horas atrapada, ya que les evacuaron cerca de las tres de la mañana. Entre los atrapados también estaba la familia del dirigente del PP vasco, Antonio Basogoiti, también con niños, que fue rescatada a las cuatro de la mañana.

Pese a todo, Fátima subraya que en la cafetería de la estación hubo tranquilidad. "Nunca pasamos miedo ni angustia. Allí teníamos la televisión puesta y repartían pañales, chocolate y más comida. Los niños estaban casi todos dormidos", destaca. Sí cree que, pese a ello, hubo algunos errores porque "daba la impresión de que no había un plan de evacuación". "Fueron muchas horas allí metidos y al final hubo gente que se puso un poco nerviosa y pidió a la Guardia Civil que estableciese un orden claro de bajada".

Los mayores problemas para ella comenzaron después de ser rescatada, ya que tenía que haber vuelto a Madrid a las cuatro de la tarde del miércoles pero, obviamente, no pudo. "No teníamos dónde dormir y todos estos gastos están corriendo a nuestra costa", lamenta.

La estación de Panticosa permanecerá cerrada este jueves para revisar los remontes e instalaciones tras el temporal de viento.