El Zorbing es un deporte de riesgo relativamente nuevo. El reto consiste en recorre un terreno metido en una esfera transparente de dos capas: la exterior mide 3,2 metros de diámetro y la interna 1,8 metros. Rodando sin parar y, teóricamente, controlando la trayectoria.

Pero los deportes de riesgo terminan muchas veces en tragedia. El joven ruso Denis Burakov acudió a la montaña Musa Achitara, situada en el Cáucaso, para celebrar la entrada del nuevo año. Iba a esquiar, pero se topó con la posibilidad de practicar zorbing-nieve. Encontró a un compañero de travesía: Vladimir Shcherbakov.

Denis, de 27 años, está muerto. Vladimir, de 33, sufrió una conmoción cerebral y lesiones menores, aunque ya ha sido dado de alta, informa el periódico ruso Komsomolskaya Pravda.

La escena, que quedó grabada en vídeo por dos cámaras diferentes, hiela la sangre. La bola echa a rodar mientras coge velocidad. Desciende pendiente abajo sin problema hasta que comienza a perder el control: primero se sale de la pista por la derecha, rebota, cruza la pista y se dirige al flanco izquierdo. En ese momento los ayudantes corren hacia la bola intentado, sin éxito, frenarla.

La bola se despeña, descontrolada, y recorre más de un kilómetro y medio golpeando rocas de bote en bote.

EN UN LAGO CONGELADO

Vladimir y Denis fueron localizados en la orilla de un lago congelado, en una zona rodeada de bosque a la que era difícil acceder con los equipos de rescate.

Sergei Shuvaev, del Departamento de Investigación de la región Karachay-Cherkesia, ha asegurado que la velocidad a la que bajaron tanto Denis como Vladimir es comparable a la que tienen los astronautas. La pendiente por la que cayeron las víctimas fue de 70 grados, cuando lo habitual en este tipo de deportes es no superar los 40.