Una de las fundadoras del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) Sakine Cansiz y las activistas políticas kurdas Fidan Dogan y Leyla Soylemez han muerto asesinadas por disparos en un ataque contra el Centro de Información del Kurdistán perpetrado el miércoles en el centro de París.

Los cuerpos de Cansiz, que promovió el papel de la mujer en el PKK, y el de las otras dos activistas han sido encontrados este jueves a la 1.00 de la madrugada, después de que no se consiguiera localizar por teléfono a estas tres activistas.

Una fuente de la Policía francesa ha indicado que los tres cuerpos presentan heridas de bala en la cabeza, lo que sugeriría que han sido ejecutadas. Los medios de comunicación kurdos han indicado que una de las mujeres presentaba también una herida en el estómago. Los trabajadores del Centro de Información del Kurdistán han encontrado los cadáveres al acceder al inmueble alertados por las manchas de sangre que había en la puerta.

Cansiz fue una de las figuras más destacadas del PKK antes de que las divisiones internas le hicieran perder peso en el movimiento separatista kurdo. De hecho, aparece en una fotografía tomada en 1995 junto al líder del PKK, Abdulá Ocalan, vistiendo uniforme militar y armada con un fusil de asalto.

Por el momento, se desconoce quién ha sido el responsable de este triple asesinato. El PKK ha sufrido diversas divisiones internas y enemistades desde que inició en 1984 su lucha armada contra el Gobierno turco, un conflicto que ha acabado con la vida de unas 40.000 personas.

En anteriores ocasiones, grupos de milicianos nacionalistas turcos han sido acusados de cometer ejecuciones extrajudiciales de activistas kurdos pero estos asesinatos siempre se han registrado en territorio turco y no en el extranjero.

Frente al perímetro policial habilitado en torno al Centro de Información del Kurdistán se han reunido simpatizantes del movimiento kurdo que han exhibido pancartas con lemas a favor de los separatistas y banderas amarillas para expresar su respaldo al grupo que lidera Ocalan.

"PUEDE SER UN AJUSTE DE CUENTAS"

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, ha apuntado a que el triple asesinato podría ser consecuencia de las divisiones internas en el PKK. "Puede ser un ajuste de cuentas. Aparte de esto, nosotros estamos comprometidos en la lucha contra el terrorismo pero hay personas que no quieren eso. Esto podría ser una acción de provocación por parte de estas personas", ha declarado el 'premier', en declaraciones a la prensa durante una visita oficial a Senegal.

El triple asesinato ha llegado en un momento de especia importancia en Turquía, cuando el Gobierno ha anunciado que retoma las conversaciones de paz con el líder del PKK, que está encarcelado en una prisión de la isla de Imrali, cerca de Estambul. Las conversaciones para intentar alcanzar un acuerdo de paz podrían generar tensiones en el seno del movimiento rebelde tanto por las exigencias como por las condiciones que tendría un pacto de este tipo.

"Que quede claro que las autoridades francesas están determinadas a llegar al fondo de estos intolerables actos", ha subrayado el ministro del Interior galo, Manuel Valls, en declaraciones a la prensa desde el lugar del asesinato. Valls ha señalado que los asesinatos han sido "seguramente" una "ejecución".

Francia acoge a un importante número de kurdos, muchos de los cuales emigraron al país europeo en los años 60 y 70, además de otros exiliados del PKK como la propia Cansiz. Otros activistas de la causa kurda están asentados en países como Alemania y Suecia.

Los contactos del Gobierno turco con el PKK, catalogado como grupo terrorista por Ankara, Washington y la Unión Europea, causan malestar en algunas esferas de la clase política turca, poco partidarias de dialogar con terroristas para que depongan las armas.

En el verano de 2012, en los meses precedentes a los primeros contactos del Ejecutivo con el movimiento separatista kurdo, se registraron algunos de los ataques del PKK que han provocado mayor número de víctimas en las filas de los ejércitos turcos, lo que ha originado la ira de los nacionalistas.

El ministro del Interior francés ha dicho que una de las tres víctimas era la directora del Centro de Información del Kurdistán y ha explicado que la Policía ha asignado unidades de lucha contra el terrorismo y de homicidios para investigar este triple asesinato.

UN CRIMEN POLÍTICO

Remzi Kartal, uno de los líderes del Congreso Nacional del Kurdistán, una organización con sede en Bruselas que agrupa a los colectivos kurdos en Europa, ha manifestado que el triple asesinato ha sido "un crimen político". "Esto es un crimen político, no hay duda", ha dicho, en declaraciones a Reuters.

"Ocalan y el Gobierno turco han iniciado un proceso de paz, quieren comprometerse con el diálogo, pero hay sectores que están en contra de resolver la cuestión kurda y quieren sabotear el proceso de paz", ha opinado.

La agencia de noticias Firat, próxima al movimiento kurdo, ha informado de que una de las tres víctimas era la representante en París del Congreso Nacional del Kurdistán y ha apuntado a que el asesinato se habría cometido con armas dotadas con silenciadores.

"Un par de colegas han visto manchas de sangre en la puerta. Cuando han roto la puerta y han entrado han visto que las tres mujeres habían sido ejecutadas", ha explicado el presidente de la Federación de Asociaciones Kurdas en Francia, Mehmet Ulker.

Las milicianas han tenido un papel destacado en el movimiento separatista que lidera el PKK, reflejando en parte la igualdad de derechos que proclama la ideología marxista del grupo. En algunos casos, las milicianas se incorporaban al grupo en venganza por el asesinato de sus familiares, en otros era una forma de evadirse de la represión de sus familias.

Varios miembros de la comunidad kurda en París han explicado que Cansiz era una emblemática figura del PKK que estuvo en prisión en Turquía antes de conseguir asilo en Francia. "Era responsable de comunicar la información sobre los acontecimientos en Turquía, denunciaba detenciones arbitrarias y asesinatos no resueltos" de kurdos en Turquía, ha explicado un miembro de la Academia de Cultura y Artes del Kurdistán que ha pedido no ser identificado.

El partido opositor kurdo Democracia y Paz (BDP) ha condenado el asesinato de las tres activistas. "Pedimos a nuestro pueblo que se manifieste allí donde esté para condenar esta masacre y defender a los mártires del pueblo kurdo", ha dicho la formación en un comunicado.