Mientras continúa abierta la crisis en Argelia por el secuestro de varios rehenes extranjeros de varias nacionalidades en una planta de gas, se suceden las críticas ante la operación del ejército argelino, que terminó con la muerte de decenas de rehenes y secuestradores. Francia pide prudencia ante el primer ministro británico, David Cameron, que ha lamentado que no se le informara de la operación, en un momento en el que se plantea la salida del Reino Unido de la UE.

La operación de este jueves contra el grupo islamista que el pasado miércoles secuestró a cientos de extranjeros y argelinos, se saldó con la muerte de al menos 31 personas, 20 rehenes y once terroristas, aunque se desconoce con precisión la cifra y nacionalidad de los fallecidos.

Los secuestradores mantienen aún a algunos rehenes en la planta de las instalaciones de procesamiento de gas rodeados por las tropas argelinas.

FRANCIA

El ministro francés del Interior, Manuel Valls, ha preferido no valorar este viernes la ofensiva militar lanzada por Argelia para poner fin a la crisis de los rehenes y ha invitado a la "prudencia" en las críticas a las fuerzas especiales del país magrebí por esta operación.

"Cuando nos enfrentamos al terrorismo, y cuando lo combatimos juntos, yo invito a la prudencia a la hora de hacer críticas", ha declarado Valls a la cadena de radio RTL. "Los principales implicados son los argelinos, evidentemente con los occidentales, pero son sobre todo los argelinos, que han conocido decenas de miles de muertos durante los 'años negros'', ha añadido.

El presidente francés, François Hollande, tampoco fue informado por los argelinos sobre el asalto a la planta de tratamiento de gas en la que el grupo terrorista islamista 'Firmantes de sangre' retenía a decenas de extranjeros y trabajadores argelinos.

REINO UNIDO

Un portavoz del primer ministro británico, David Cameron, ha declarado que al jefe del Ejecutivo le "hubiera preferido haber sido consultado con antelación". Cameron se enteró del asalto del Ejército argelino contra la planta de tratamiento de gas de Tiguentourine gracias a las imágenes del lugar enviadas por un satélite británico, a pesar de que había pedido expresamente al Gobierno argelino que le informara de antemano.

El primer ministro británico, David Cameron, ha suspendido el discurso que tenía previsto dar este viernes en Holanda, donde iba a comunicar que el Reino Unido puede considerar la salida de la UE si no hay cambios en su funcionamiento.

A raíz de la crisis de los rehenes en Argelia, Cameron canceló anoche el esperado discurso sobre la relación del Reino Unido con la UE y la posible propuesta de un referéndum sobre la pertenencia de este país a la Unión Europea.

JAPÓN Y OTROS PAÍSES

La operación también preocupa a Estados Unidos y Noruega, países que tienen a ciudadanos en las instalaciones secuestradas.

Por su parte, el princial portavoz y secretario de gabinete del Gobierno japonés, Yoshihide Suga, ha calificado este viernes de "lamentable" la operación lanzada por las fuerzas armadas argelinas y ha denunciado que no se hubiera avisado de antemano al Gobierno de Tokio de la inminencia del ataque. Tres trabajadores japoneses de la empresa de ingeniería nipona JGC Corp han salvado la vida, pero se desconoce la suerte de otros catorce, según Suga.