El FMI da una de cal y otra de arena a la economía española en el informe de previsiones que acaba de publicar. Primero las necesitadas buenas noticias: 2013 será, al fin, el último año de recesión, pues el PIB volverá a crecimientos positivos a partir de 2014. Las malas: en esa recta final, la crisis será más dura de lo previsto en octubre, fecha de su informe anterior. Además, el PIB se comportará este año aún peor que en 2012 y, en adelante, la recuperación no será tan fuerte como se esperaba.

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